marzo 18, 2018 lamatrio

Mentorado 2. Viernes de los Cuentos: 24 años de programación para adultos

Imagen de la temporada 2017-2018 del Viernes de los Cuentos

 

En estas semanas de Mentorado hemos conversado con Pep de muchos temas relacionados a la narración oral. Algunos de esos temas han sido bastante reflexionados por nuestro mentor, así que en vez de explayarnos nosotros, le pedimos a él que haga algunas entradas en su blog. Solo por poner un ejemplo: al hablar de repertorio, nos llamó la atención que Pep mencionara el concepto de “repertorio global”: todos los cuentos que cuentan los cuenteros. Este concepto ayuda a entender lo importante que no contemos todos los mismos cuentos: que el repertorio global sea lo más amplio posible. Sobre este tema tan importante, Pep escribió una entrada en su blog a petición nuestra. Recomendamos mucho su lectura (click aquí).

Por cada tema que tocamos se nos ocurren muchas preguntas, así que avanzamos lento, pero seguro. Pep nos cuenta de la historia de la narración en España y otras partes del mundo, de cómo funciona en cada lugar; vamos conociendo festivales y espacios, recopilaciones de cuentos tradicionales. Casi siempre nosotros escuchamos embobados y después nos miramos, para decir casi al unísono: “deberíamos postular a un fondo para hacer esto o aquello”. A Pep le da risa pero también le entusiasma vernos entusiasmados. “La vida no os alcanzará para tantos proyectos”, dice, pero lo cierto es que a cada momento nos motiva más pensar que algún día los cuentos serán muy importantes en Chile, y que nuestro aprendizaje puede ayudar a construir esa valoración.

Como parte del mentorado, ya nos tocó ir a una primera función de cuentos. Esto ocurrió el viernes recién pasado en la ciudad de Guadalajara, y de eso queríamos hablarles: del ya legendario “Viernes de los Cuentos”.

¿Qué es el Viernes de los Cuentos?

Allá por 1993, el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara comandado por Blanca Calvo, propuso a la comunidad juntarse un viernes al mes en la Biblioteca a contarse cuentos unos a otros, mientras se compartía algo para comer y beber. Al principio no eran más de veinte personas (que ya es un número más que interesante para una actividad de este tipo), pero con el pasar del tiempo y con la regularidad de esta actividad, el número de asistentes fue creciendo hasta ser varias decenas, teniendo que cambiarse de lugar la actividad. Desde entonces comenzó a contratarse a un contador de historias profesional para presentar la función. El número de asistentes siguió creciendo, hubo nuevos cambios de lugar… Pero no les contamos toda la historia porque la pueden leer mucho mejor detallada en este enlace.

El viernes recién pasado, Pep, Mariaje y nosotros dos fuimos desde Cabanillas del Campo hasta Guadalajara para presenciar el espectáculo “La noche en los ojos”, de Sherezade Barjadí, narradora catalana. Un poco por el frío (algunos grados bajo cero, seguro), otro poco porque era primera vez que Sherezade se presentaba en el “Viernes de los Cuentos”, el hermoso Salón de Actos del CMI Eduardo Guitián no estaba lleno.

El Salón Eduardo Guitián llenándose poco a poco.

– Hoy no hay demasiada gente, saben – nos comentan Pep y Mariaje -. Apenas unos 200.

Pero con el pasar de los minutos, el salón llega casi a los 300 asistentes. Y según nos cuentan, hay muchas funciones, quizá la mayoría, que tienen lleno total: 400 personas, e incluso hay algunas presentaciones con gente sentada en las orillas o derechamente de pie.

 

400 personas. El narrador recibe por su trabajo un monto cercano a los $300.000 pesos chilenos (400 euros). El Ayuntamiento de Guadalajara (la Municipalidad) corre con los gastos de esta actividad. A la entrada recibimos un folleto con la programación de esta 21° Temporada del Viernes de los Cuentos. Era para llorar de la emoción.

400 personas. 21 años seguidos (24 si contamos los tres años de sesiones grupales donde todos contaban). Eso es lo que permite una actividad que no se interrumpe. La verdad, nos corroe la envidia. ¿Es demasiado pedir que alguna comuna de Chile tenga algo similar? Una vez al mes, invitar a todo el mundo a escuchar cuentos. Sabemos que algunas comunas lo hacen, pero siempre para público infantil (por ejemplo, la Biblioteca Municipal de Vitacura, o el Espacio Literario de Ñuñoa, y otras con menos tiempo como la Librería Lea+ del

Programa de la temporada 17-18

GAM).

Y es extraño, porque las funciones para adultos también funcionan. Los espacios sostenidos de programación de cuentos para adultos que hay en Santiago (La Rueda de los Cuentos, El Mesón Nerudiano, La Casa de las Palabras, entre otros) traen cada vez más público, pero todos saben que el programador no gana casi nada y que no se le puede pagar al narrador lo que corresponde, salvo excepciones donde hay mucho público. En definitiva: la narración oral para público adulto está en un nivel totalmente desigual de la narración oral para público infantil.

 

Y sin embargo, los  espacios de cuentos para adultos ya mencionados dan fe de que la gente en Chile sí quiere escuchar cuentos. Lo dice también el Espacio Sausacuentos en Viña del Mar. Si la programación es regular y estable, la gente llegará. Si además hay calidad, el público se mantendrá.

Qué lindo sería tener un espacio ininterrumpido por 20 años, que pague bien al cuentero de turno, que tenga una cantidad tan grande de público, con un programa hecho con anticipación. Pensamos en un espacio gestionado por la Municipalidad misma, donde el narrador pueda dedicarse a lo que sabe hacer mejor: contar, contar y contar.

O soñemos en grande: una red de Municipalidades, que vaya de norte a sur o de sur a norte, donde una narradora, un narrador, puedan presentar su espectáculo de forma continuada.

Sería guay.

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